¿Qué ver en Plasencia? ¡Lo que no te debes perder!

«El secreto mejor guardado de Extremadura«

Plasencia, «la capital sin provincia«, como dijo Unamuno. Preserva entre sus gruesos muros, una de las ciudades históricas medievales más monumentales de nuestro país. Es además Plasencia, un punto estratégico para visitar lo más destacado de Extremadura: El Jerte, La Vera, El Ambroz, Monfragüe, Cáceres, Trujillo, e incluso Mérida.

DE RUTA POR PLASENCIA CON LA GUÍA REPSOL

Para realizar el post, vamos a aprovechar el excelente artículo de Yasmina Jiménez, para la sección Viajar de la guía Repsol. Donde os resume los 10 principales motivos para visitar Plasencia. El artículo fue escrito tras realizar una visita guiada con Guiarte Plasencia

Lista de las diez razones para visitar Plasencia:

1. ‘Shopping’ con historia

2. Un abuelo colgado

3. La joya de la corona

4. La vida entre palacios

5. El palacio de los Falcó

6. Un ‘yad’ y una escalera

7. Un sistema defensivo para Instagram

8. Sorpresas inesperadas

9. A falta de paseo marítimo… uno fluvial

10. Belleza, dentro y fuera

Aquí os dejo el enlace para leer el artículo en su totalidad: Guía Repsol, Ruta por la ciudad de Plasencia

¿Qué ver en Plasencia?:Las Catedrales de Plasencia

“La capital sin provincia”, como dijo Unamuno, presume de dos catedrales que son: el mejor y más original conjunto catedralicio de toda Extremadura. Un viaje a través de la Historia del Arte y el tiempo, del Románico al Barroco. Por una ciudad que se antoja levítica, clerical, casi mítica. Con sus cielos erizados de pináculos, agujas y altas torres repletas de nidos de cigüeñas.

qué ver en plasencia. catedrales de plasencia
Alzado Sur. Catedrales de Plasencia

LAS JOYAS DE LA CORONA, CATEDRALES DE PLASENCIA.

La capital sin provincia”, como dijo Unamuno, presume de dos catedrales que son: el mejor y más original conjunto catedralicio de toda Extremadura. Un viaje a través de la Historia del Arte y el tiempo, del Románico al Barroco. Por una ciudad que se antoja levítica, clerical, casi mítica. Con sus cielos erizados de pináculos, agujas y altas torres repletas de nidos de cigüeñas.

La catedral ilustra muy bien cada diferente momento de la historia placentina: desde el renacer de Europa frente al islam y las cruzadas, hasta el descubrimiento de América y el auge del imperio de los Austrias. Apoyada en una de las diócesis más poderosas de la Edad Media, Plasencia crecerá hasta convertirse en un gran centro comercial, artesanal, e importante paso de la Mesta, donde vivirá lo más granado de la nobleza extremeña. Estás en la capital de «la Beltraneja»!

 

Catedral Nueva de Plasencia, SXVI

Nobleza linajuda, que erigirá imponentes y majestuosas construcciones: Palacios, iglesias, hospitales y conventos, nos sorprenden en el trazado urbano monumental del barrio de clérigos y caballeros, donde sobresale su soberbio conjunto catedralicio: las catedrales de Plasencia.

Dos templos en uno; uno a medio construir y otro a medio derruir, componen la síntesis arquitectónica catedralicia. Dos edificios solapados arquitectónicamente y diferenciados en el tiempo y en el estilo.

Catedral vieja. SXIII

Comenzamos nuestro periplo viajero por la Catedral Vieja o Iglesia de Santa María: es un edificio que ilustra de forma muy interesante la transición del románico al gótico, y por tanto del feudo al burgo. Constituye una de las mayores joyas de la “Perla del Jerte”, Plasencia. Su construcción comenzó a principios del siglo XIII, realizándose las últimas aportaciones en el siglo XV. Durante estos siglos las obras corrieron a cargo de maestros como Remondo, Juan Francés, Juan Pérez o Diego Díaz, siguiendo los cánones del gótico normando. La Catedral vieja conserva: el claustro, la canónica, y la icónica sala capitular rematada por la Torre del Melón, preciosa cúpula gallonada recubierta de teja de escama y crochets. El nombre lo toma de su peculiar remate bulboso. En 1931 se incluyó en la lista de Monumentos Nacionales en el conjunto de Bienes de Interés Cultural.

Órgano, Catedral Nueva

Continuamos con la Catedral Nueva comenzada en el año 1498 por el hijo de los primeros duques de Alba y obispo de Plasencia: Gutiérrez Álvarez de Toledo y continuada a lo largo del siglo XVI, dentro del contexto de la colonización americana y el auge del imperio hispánico de los Austrias. Magnífico ejemplo arquitectónico donde se imbrican de forma magistral el gótico final español y el plateresco. En su construcción tomarán parte los principales arquitectos de la época: Enrique Egas, Juan de Álava, Francisco de Colonia, Alonso de Covarrubias, Diego de Siloé y Rodrigo Gil de Hontañón. También lo hacen de forma muy activa toda una pléyade de canteros vecinos de la ciudad, destacando la familia de los González.

El gran lujo desplegado en su bello interior nos sobrecoge, ya que todo es extraordinario; mires donde mires. Pan de oro recubriendo estructuras, la planta de salón, los retablos, sillería, órgano y capillas, componen una simbiosis perfecta de las artes; armónica. Arte con mayúsculas en obras paradigmáticas a cargo de Gregorio Fernández, Rodrigo Alemán o Francisco Rizi…que nos muestran como en ningún otro monumento: el alma grandiosa de la ciudad.

Detalle sitial Fernando «el católico»

Siempre pensando en: ¿qué hubiera sido este espacio de haberse acabado?, ya que sólo tenemos media sección y falta la otra mitad de la catedral nueva. En palabras de Leopoldo Torres Balbás: “De haberse acabado podría haber sido la joya del Gótico final, español y europeo”

Fachada Norte, Catedral Nueva de Plasencia

Sin duda una de las grandes sorpresas en tu viaje por Extremadura, donde confluyen Cultura, Historia, Paisaje y Gastronomía, ya que este importante patrimonio histórico artístico, se integra a la perfección  en una ciudad dinámica y abierta, con personalidad propia, viva: tiendas, bares, terrazas, diferentes restaurantes, visitas culturales, espectáculos…todo ello enclavado donde la Sierra de Gredos abraza a las dehesas atlánticas, unos de los más bellos lugares de la geografía hispana…

¡Aprovecha tu tiempo, y descubre Plasencia con Guiarte Plasencia!